martes, 29 de noviembre de 2011

Castle




Castle cuenta la historia de un exitoso escritor de novelas de terror, llamado Richard "Rick" Castle, que es llamado para echar una mano al departamento de policía criminal de Nueva York en sus investigaciones, cuando un asesino imita los homicidios de sus libros. Nathan Fillion encarna a este escritor excitado por la vida que le aporta su colaboración con la policía y más particularmente con la agente Kate Beckett (Stana Katic). La serie no es solamente un drama, ya que tratará de hacerte reír, y en ella podremos ver como Castle administra su paso de la ficción a la realidad.

Desde mi punto de vista es una de las mejores series que tenemos en la parrillada televisión actual (gracias Miguel por recomendármela para que la viese cuando no la conocía), con un humor muy fino que nos hará reinos sin parar, el escritor ayudará a resolver casos de asesinato a Kate Beckett. Podremos ver como entre momentos de seriedad y momentos de humor se despliegan los finos hilos de una atracción entre los dos protagonistas que irá a más en cada capítulo y en cada temporada (aunque en la tercera creímos que podían pasar del amor al odio).

Con 3 temporadas completadas y una cuarta que acaba de comenzar, han ido ganando seguidores día a día gracias al humor, la atracción de los personajes y la trama policíaca que envuelve a esta fantástica serie.

No es de extrañar, por tanto, que los fans de esta serie estemos con los nervios a flor de piel esperando una pronta resolución a la más que creciente atracción sexual entre Castle y Beckett (lo siento Miguel, me parece que se la quedará Castle).

El problema que le veo es que traten de alargar demasiado este aspecto, como ocurrió en Bones, y su resolución no sea las más apropiada, dejando ciertas lagunas en el espectador. ¿No sería interesante ver cómo afectaría una posible relación en el trabajo y la vida cotidiana?...¿y no sería menos interesante ver los darditos de humor envenenados de Castle en el trabajo tras una discusión personal? Pues a eso me refiero, podrían empezar a experimentar cómo puede afectar esto a la serie y darle al espectador un respiro.

Le pongo un 4 sobre 5 por que siempre puede mejorar y ya saben cómo.

Un saludo amigos.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Damages "Daños y perjuicios"


La traducción que ha llegado a nuestro país es "Daños y perjuicios". Esta serie teje con maestría dos tramas en dos tiempos diferentes que se cruzan. La serie comienza en presente y de forma impactante, con una mujer joven deambulando por las calles de Nueva York, semidesnuda y llena de sangre. ¿Pero quién es y qué le ha llevado a semejante situación? A continuación, la historia retrocede seis meses y presenta a la joven como una prometedora abogada, Ellen Parsons (Rose Byrne), objeto de deseo de los mejores bufetes de Nueva York. La firma que finalmente logra su fichaje es Hewes y Asociados, un bufete de alto nivel dirigido por la implacable Patty Hewes (Glenn Close), una abogada temida y con un severo sentido de la justicia, cuyo hobby favorito es aplastar en juicio a los peces gordos.

Si en algo destaca esta serie, es en la sublime manera de alterar el tiempo real, jugando con presente y pasado, con flashbacks que duran todo el capítulo y pequeñas dosis del presente para desarrollar la trama y comprender cómo ha llegado cada personaje a donde se encuentra en la actualidad.

Con una primera temporada de un alto nivel, Damages juega con el espectador desorientándole con una enredada trama en la que nada ni nadie es lo que parece, jugando con personalidades muy contrarias, blancas o negras, que luego no son lo que parecían en un principio ya que todas tienen grises.

La segunda temporada decayó y la tercera decepcionó sobremanera al público, lo que pareció condenarla hacia su final, pero se nos ha sorprendido con una cuarta temporada que remonta lo que las dos anteriores habían tirado al suelo.

Una serie que obliga al espectador a pensar en busca de la verdad de lo que ocurre y en busca de la realidad de cada personaje.

Con unas actuaciones sorprendentes de manos de Glenn Close (que personalmente me ha encantado el papelón que hace) y de Rose Byrne (que me ha sorprendido, pues de Glenn Close ya sabíamos que era una gran actriz, pero a esta actriz no la ubicaba y me ha gustado mucho su interpretación de la joven abogada).

En definitiva, una buena serie con mucho giro argumental y mucho juego del tiempo de la ficción, que va a obligar al espectador a pensar una vez haya terminado de ver cada capítulo para comprender todo lo que está sucediendo.